Manifestantes en Francia salen a protestar contra la extrema derecha
Unas 640.000 personas marchan en las calles en Francia, de ellas 250.000 en París, esto por el llamado de la recién creada alianza de izquierda del Nuevo Frente Popular
Globovisión G | 15-06-2024 11:53 am
Los sindicatos franceses realizan una protesta en París este sábado 15 de junio, a la luz de la victoria de la extrema derecha en las elecciones europeas y de su proyección de victoria en las elecciones parlamentarias anticipadas.

Unas 640.000 personas marchan en Francia, de ellas 250.000 en París, según la CGT, que contabilizó 182 concentraciones en todo el país. El domingo están previstas otras marchas, según los sindicatos, sobre todo en Lyon.


La recién creada alianza de izquierda del Nuevo Frente Popular conformada por el Partido Socialista, el Partido Comunista, Los Ecologistas y Francia Insumisa decidió unirse para vencer a la ultraderecha de Marine Le Pen y para ganar escaños al partido oficialista del presidente Francés.

Pese a las discusiones entre sus dirigentes, en las que aún ajustan los acuerdos de su coalición, convocaron a esta movilización y, en un comunicado, llamaron a los ciudadanos a "sumarse a las marchas".

La diputada de Francia Insumisa, Clémence Guette, que participó en las negociaciones con otros grupos de izquierda, dijo:

La manifestación del sábado contra la extrema derecha es un muy buen punto de apoyo para el nuevo frente popular

"Hay que defender la libertad"

Desde muy temprano por la mañana del sábado, cientos de manifestantes se concentraron en la "Place de la République" en París.

“Es necesario defender la libertad. Muchos franceses la defendieron, murieron por esta libertad. Hoy, ¿qué quiere la gente? No sé por qué votan. Prefieren la extrema derecha, el fascismo, ¿para qué?", ​​cuestionó uno de los manifestantes que habló con Reuters, pero prefirió no identificarse.


Que la ultraderecha de Le Pen, con más del 30 % de los votos de las elecciones europeas haya ganado más terreno este año en el Parlamento, de acuerdo con el conteo de las Oficinas Electorales Nacionales, provocó una sensación de temor entre los que no comparten sus ideas.

“Evoca ira y tristeza, porque -a excepción de una de mis abuelas- que iba a misa todas las mañanas y que era partidaria de Pétain- el resto de mi familia se resistía”, recordó la ciudadana Martine Fourcaut.

Casos de abusos de la fuerza en momentos del liderazgo de la derecha fueron mencionados en esa protesta para demostrar el escenario que se podría enfrentar si llega una mayoría de esta fuerza política al Parlamento.

"Mi padre, mi madre, mi abuelo y mi madre fueron denunciados, detenidos por la policía francesa, torturados por la Gestapo, deportados a Alemania y con ocho de sus compañeros de prisión que escaparon de lo que se llamaba la Marcha de la Muerte", añadió Fourcaut.

Para los seguidores del Partido Socialista aún es incomprensible el respaldo a Le Pen. “Cuando hay elecciones, la extrema derecha está ahí, se moviliza para votar, pero todavía es algo que me genera miedo, a mí personalmente, los miembros de mi familia son inmigrantes, y al ver a veces ciertos comportamientos, miradas, de hecho, Tenemos la impresión de que ya no reconocemos a nuestra Francia", dijo otro manifestante.

En la manifestación también hubo críticas al Gobierno del actual presidente y su gestión para impedir que la balanza electoral se incline hacia el proyecto político de Le Pen.

“Emmanuel Macron nunca ha sido un baluarte contra la extrema derecha, es su trampolín", reclamó otro manifestante joven, que cargaba un cartel que decía irónicamente: "¿Quién podría haber previsto esto?".

La izquierda, fracturada y al tiempo unida

Después de cuatro días de difíciles negociaciones, los partidos de izquierda acordaron el jueves un programa común y la distribución de distritos electorales para las elecciones legislativas anticipadas del 30 de junio y el 7 de julio bajo la bandera de Nuevo Frente Popular.

Esta alianza, sin embargo, se encuentra en tensión y la polémica sobre las investiduras de Francia Insumisa ha contaminado el inicio de la manifestación parisina contra el partido de Le Pen.

La razón es que la decisión de Francia Insumisa (LFI) de no utilizar para las elecciones legislativas figuras del partido consideradas demasiado críticas ha generado fracturas internas.

Algunos miembros de Francia Insumisa considerados "rebeldes" como Raquel Garrido, Danielle Simonnet o Alexis Corbière, fueron excluidos de las candidaturas para el Parlamento. Además, el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, no es el candidato para ser primer ministro, pese a que Mélenchon había dicho estar listo para el cargo.

Tras negarse a esclarecer las polémicas internas de la alianza, la presidenta saliente Francia Insumisa, Mathilde Panot, solo dijo: "Por el fin de la macronía". “Son ellos (Reagrupación Nacional) o nosotros".

Mientras que el líder del Partido Socialista, Olivier Faure, opinó: "El Frente Popular no merece verse mancillado por decisiones irresponsables". 

"No podemos perder el tiempo destrozándonos unos a otros. Debemos llevar el apaciguamiento al país", dijo François Ruffin, uno de los candidatos del Frente Popular.

"El Frente Popular no es Ruffin, Mélenchon, Faure, Tondelier, Roussel, etc. El Frente Popular es la gente que está detrás de nosotros y que sólo pide vivir de su trabajo, para quien es una esperanza, una aspiración. Debemos estar a su altura", afirmó.

Fuente: France 24

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