Análisis: Falla de origen de una estrategia fracasada impuesta por Leopoldo López

Jesús Seguías, presidente de DatinCorp
Jesús Seguías, presidente de DatinCorp

El presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías, publicó este martes un análisis en el que revela cómo la oposición venezolana ha visto hundirse en un “pantano” las propuestas del “trágico paréntesis” que ha sido liderado, desde sus inicios, por el jefe de Voluntad Popular, Leopoldo López.

Acá las conclusiones:

1. A partir de 2007 (luego de la derrota de Hugo Chávez en el referéndum por la reforma constitucional), la oposición venezolana decide enfocarse en las elecciones como vía correcta para el cambio. Vio allí una rendija inmensa que había que sacarle provecho.

2. En 2010, la oposición obtuvo 65 diputados de la Asamblea Nacional. En 2012, el candidato opositor, Henrique Capriles, se coloca a 11 puntos de diferencia del todo poderoso Hugo Chávez. En las elecciones presidenciales de abril de 2013 (posterior a la muerte de Chávez), la oposición iguala electoralmente al chavismo por primera vez en 14 años.

3. La vía electoral ya estaba tomando cuerpo como la estrategia correcta. Era necesario acumular fortalezas, de manera progresiva, ante un elefante político que ya había logrado construir un poder de coacción formidable.

4. Al no ganar las elecciones presidenciales de 2013 (pues una diferencia de 1 punto porcentual no es garantía para ganarle ninguna elección al chavismo gobernante), lo que correspondía a continuación era seguir construyendo una mayoría indiscutible, participando en todos los procesos electorales siguientes (Asamblea Nacional, gobernaciones, alcaldías, etc.). Acumular poder y más poder. Rebanada tras rebanada. Así era el nuevo juego.

5. El peso de las realidades políticas del momento obligaban a la oposición a fabricar paciencia, madurez y mucha sabiduría. También obligaban a construir sin demora un fuerte liderazgo colectivo (más que individual), a definir estrategias de crecimiento, y a fortalecer los partidos. Pero sobre todo había que hablarle claro al país.

6. Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo ya figuraban como las fuerzas políticas más importantes de la oposición. Eran los propulsores de la estrategia electoral, y estaban enfocados en hacerla valer. Ya se estaban viendo resultados tangibles. Henrique Capriles, por su parte, lucía como un nuevo líder de la oposición, lo cual alegraba a muchos, pero también preocupaba a otros.

7. De pronto tres dirigentes opositores y aspirantes presidenciales (Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma) deciden dar al traste con el norte estratégico ya definido por la oposición, luego de haber pasado por muchas derrotas y aprendizaje.

8. Los tres sostienen que la vía electoral debía acompañarse con una vía insurreccional. Obviamente, este me menjurje estratégico generaba una dualidad incompatible cuyo destino era el fracaso.

9. Llamar a la guerra, lanzar a los venezolanos a matarse en las calles, para decirles de repente que hay que detener los combates porque debemos asistir a un proceso electoral es revelación de una abultada incompetencia política, además de una solemne canallada.

10. López, Machado y Ledezma toman la decisión de madrugar a la unidad opositora con una estrategia insurreccional que estaba condenada al fracaso y que ponía en peligro la estrategia electoral. Para entonces los 3 juntos no sumaban ni el 5% de las preferencias de los venezolanos.

11. El 25 de Noviembre de 2013, Leopoldo López anuncia formalmente la activación de la estrategia “Maduro Vete Ya” durante una entrevista con Patricia Poleo en Miami. Ese día se abre un capítulo trágico en la lucha opositora venezolana por impedir la implantación de un proyecto de pretensiones totalitarias en el país. Apenas hoy se está cerrando ese capítulo, 6 años y medio después. López y Voluntad Popular lideraron de hecho a la oposición durante todo ese período.

12. Esto dijo Leopoldo López a Patricia Poleo:

“Me preguntarás cómo salimos de esto (de la crisis del país y de Maduro)... ¿Votar es suficiente? No. No lo es. Ni lo fue el 14 de abril (fecha de elecciones presidenciales)… Faltó la calle, la protesta. En las próximas semanas o meses la política de calle se convertirá en la política dominante… Asumir como objetivo la salida de Nicolás Maduro. Eso lo tenemos que lograr... y precisar de una manera muy clara. Que se entienda que aquí no estamos hablando de ir a elecciones presidenciales en el 2019. ¡ESTO ES YA! ¿Cuánto tiempo nos va a tardar? Bueno, (será) de acuerdo a las circunstancias y de nuestro esfuerzo, y de la reacción del pueblo. Ah, pero que definamos ya, A PARTIR DE YA, asumir la construcción de la fuerza necesaria para lograr las ventanas que nos permita la Constitución. Maduro se robó las elecciones del 14 de abril. Hay quienes quieren pasar la página… ¿Cómo es eso? ¿Cómo vamos a pasar esa página? La salida del gobierno es el objetivo. ¿Qué necesitamos? Lo más importante: el apoyo de la mayoría de los venezolanos…. Esa realidad existe hoy, sin duda… Somos más del 50%. No tengo duda sobre eso… (Hay que apelar a) las opciones que nos brinda la Constitución: la renuncia, el revocatorio, la enmienda, la reforma, la asamblea constituyente. (Abro paréntesis. Está fue la estrategia que asumió la nueva AN opositora a partir de 2016: VP logró imponer su estrategia de “Maduro vete Ya” a todos los demás partidos, especialmente a AD. La verdad es que dilapidaron la victoria parlamentaria). Calle y voto, voto y calle.... Si un millón de personas sale a la calle y el gobierno mata a 100 personas, no tengo dudas de lo que va a pasar. Si había un millón de personas en la calle, ahora habrá 5 millones de personas en la calle. No tengo dudas que eso es lo que va a pasar”.

13. Pues bien. Apenas 13 días después que Leopoldo López anuncia que la mayoría del pueblo venezolano estaba en contra de Maduro y a favor de una insurrección inmediata para destituirlo, el PSUV y sus aliados arrasan en las elecciones municipales. El Polo Patriótico conquistó 256 alcaldías mientras que la oposición obtuvo 81 alcaldías.

14. Fue un gran éxito electoral y político para Nicolás Maduro. Esta victoria le sirvió para darle mayor legitimidad a su cuestionada victoria en las elecciones de abril. El chavismo ya no era el mismo de abril, cuando aún lloraba a su líder fallecido.

15. El 12 de febrero de 2014, López, Machado y Ledezma inician formalmente el plan insurreccional para expulsar “ya” a Nicolás Maduro del poder. Estos se empeñaron en activar “La Salida” sin que mediara una mínima reflexión política tras la aplastante derrota sufrida en las recientes elecciones municipales (un hecho político de gran magnitud, por cierto).

16. “La Salida” fracasó, cómo era de esperarse. Más de 40 muertos, miles de heridos, centenares de encarcelados y exiliados fue su único resultado. La desesperanza generada por aquel fracaso provocó la primera gran oleada del éxodo venezolano (con el consecuente debilitamiento de la población electoral opositora).

17. Estos dirigentes cometieron el error capital de no haber caracterizado correctamente a su adversario. Los hechos demostraron que no comprendían nada acerca de la realidad política que tenían frente a sus narices, ni de la dimensión del problema político (no electoral) que representaba el chavismo gobernante para la nación. A decir verdad, las pasiones (y quizás una buena dosis de mesianismo) tomaron el control.

18. Estos incurrieron en el voluntarismo y en la aventura insurreccional, enviando a la calle a ciudadanos llenos de coraje y dignidad para enfrentar a un gobierno bien organizado y bien armado.

19. El mismo formato de “La Salida” fue el de la “Rebelión de Los Libertadores” en 2017. A decir verdad, nunca falló la valentía y la dignidad de los venezolanos que salieron a las calles. Ellos siempre serán el orgullo de una gran nación. Lo que falló fue el liderazgo y sus pésimas estrategias.

20. Hasta ahora nadie ha asumido la responsabilidad de aquella tragedia política y humana. Nadie. La impunidad se ha convertido quizás en la peor mácula opositora.

21. A partir de entonces, y durante 6 años y medio, toda la agenda opositora estuvo a merced del plan estratégico que López anunció a finales de 2013. Los grandes partidos de oposición (AD, PJ y UNT) comenzaron a padecer la tragedia de la promiscuidad política. Comenzaron a convivir de manera extraña y contradictoria la estrategia electoral con la estrategia militarista e insurreccional.

22. Hoy apenas se está cerrando ese trágico paréntesis de más de 6 años de fracasos de la estrategia insurreccional y militar, y donde la única victoria obtenida fue (por cierto) electoral, contundentemente electoral (la AN). Esa nueva AN debió aprovechar el momento para rescatar la estrategia electoral con mucha inteligencia (y hasta picardía) política. Pero hizo lo contrario. Siguió plegada dócilmente a la estrategia de López.

23. El gran problema actual de la oposición (especialmente PJ, AD y UNT) no es si retomar o no la estrategia que en mala hora abandonaron (todos ellos saben que hay que acudir a cuanta elección convoque el gobierno) sino cómo salir del pantano al cual fueron llevados (o se dejaron llevar) por quienes siguen empeñados tercamente en la ilusión de convertir el carbón en oro.

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