En El Tapete: un portal que nació del compromiso con la información y su análisis

Portada de la edición número 13 de la revista En El Tapete
Portada de la edición número 13 de la revista En El Tapete

En El Tapete es un emprendimiento que inició el 23 de enero de este año como la necesidad de un especializado grupo de periodistas y escritores independientes y comprometidos con la información y el análisis del acontecer político, económico y social del ámbito nacional e internacional.

Nació en una fecha calificada como señera por sus editores, dada su evocación de “los principios democráticos de libertad y pluralidad, indispensables a la hora de informar y comunicarnos”.

Página web dirigida por el periodista venezolano Manuel Felipe Sierra, cuyo enfoque estudia de manera detallada especialmente el devenir de la vida nacional. Ya se diversificó, y es que entre sus publicaciones ofrece una revista semanal con el mismo nombre.

Análisis, Política, Identidad, Historia, Vida y Bulevar son sus secciones, dedicadas todas al manejo de temas frescos y reales que se identifiquen con la humanidad venezolana.

Se publica acá un reportaje realizado por Manuel Felipe Sierra en el que conversa con el historiador y catedrático de la Universidad de Jerusalén, Yoel Schvartz, quien le dio cuenta in situ de las abominables circunstancias existentes en los campos de concentración de la época del holocausto nazi. El encuentro tuvo lugar en lo que fue conocido como el “Ghetto de Varsovia”:

VIAJE AL INFIERNO NAZI

Krojmalna, casa número 10

“Al comienzo de los años 30 mi desencanto conmigo mismo había llegado a tal extremo que perdí toda esperanza. A decir verdad, ya me quedaba muy poco por perder. Hitler estaba a punto de hacerse con el poder en Alemania. Los fascistas polacos pregonaban que sus planes, en lo que a los judíos concernía, coincidían con lo de los nazis”, cuenta Isaac Bashevis Singer, el famoso escritor en yidis mientras se preparaba para abandonar la casa número 10 de la calle Krojmalna, donde había pasado su juventud y las vivencias que alimentaron su obra literaria luego en Estados Unidos. Sobre este escenario tan caro a Singer caminamos ahora y en él existió el Ghetto de Varsovia.

Yoel Schvartz: Para empezar a hablar del Ghetto de Varsovia tenemos que recordar algunos números. Antes de la guerra, vivían en la ciudad alrededor de 350.000 judíos que constituían un poco menos de un tercio de la población, vale decir, una de cada tres personas que caminaban por estas calles era un judío. En el año 2012 había en toda Varsovia alrededor de 4.000 judíos siendo muy generoso con los números, porque en ningún evento público de la comunidad judía se ven 4.000 personas. Esto nos da la pauta de la dimensión de la catástrofe que se abatió sobre los judíos de Varsovia, que no es independiente pero es diferente a la catástrofe que se abatió sobre todo el país. Los polacos perdieron 6.000.000 de habitantes, de esos 6.000.000 de habitantes un poco más de 3.000.000 eran judíos; pero lo importante es que Polonia también fue el escenario de la destrucción de la Escudería Europea, fue el campo elegido por los alemanes para instalar sus máquinas de muerte, los campos de concentración y de exterminio que funcionaron en el este del país. De tal manera que cuando caminamos por Varsovia en primer lugar lo que estamos viendo es una ciudad que fue reducida a cenizas hace 69 años en 1944 y concretamente el ghetto, hace 70 años en 1943 fue reducido a cenizas, como parte de un proceso de exterminio. Quedaba ciertamente ubicado en esta área, el área central de la ciudad, en sus calles principales. El área comercial de Varsovia de hoy en día es el lugar que los alemanes eligieron hacer el ghetto. Nosotros podemos ver ahora los edificios ultra modernos que se construyeron y se están construyendo, en el área donde 70 años atrás los tanques alemanes entraron a terminar con la vida de los judíos. Eso nos llena de paradojas porque es una ciudad construida sobre las ruinas de su propia destrucción y sobre las ruinas del asesinato de su propia población y reconstruida una y reconstruida dos veces. Entonces nosotros necesitamos hacer un enorme esfuerzo de la imaginación y de la retórica histórica para tratar de recuperar un poco todas esas vidas que se han perdido.

Hay que entender un proceso que viene por lo menos del año 39 o tal vez deberíamos empezar a contar un poco antes, pero si nos concentramos en el año 39 cuando se inicia la guerra, Polonia es un país que no tiene un ejército fuerte, es un país políticamente debilitado y es un país que abierta o encubiertamente las naciones de Europa dejaron de alguna manera de lado, por lo menos en opinión de muchos de los polacos después de la guerra, cuando la abandonaron al abrazo del oso ruso, al abrazo de Stalin. Pero Polonia es un país que no tenía la capacidad bélica de medirse con la Alemania nazi, con la Alemania que había ido creciendo, industrializándose y generando un poderío militar impresionante desde el ascenso de Hitler en el año 33 y que llevaba 6 o 7 años preparándose para el momento del ataque del Este y que llevaba también un proceso de anexión de territorios que Alemania reclamaba como suyos y que había comenzado 2 años antes, que tenían que ver con la anexión de Checoslovaquia y de Austria, que tenía que ver con procesos de anexión de otros territorios. Lo que nosotros vemos aquí en Varsovia es una realidad en la cual el ejército polaco es diezmado, la elite intelectual y política destruida y los judíos de Polonia confinados a partir del otoño de 1940, en ghettos a todo lo largo y ancho del país. El Ghetto de Varsovia tenía una particularidad que lo diferenciaba de otros que se enclavaron en el territorio polaco, esa particularidad era su aislamiento, lo que se explicaba por estar en el centro de la ciudad. El proceso que los nazis siguen con los judíos es un proceso que se compone de varias partes: La primera tiene que ver con una separación más bien de hecho, a partir de la limitación de sus actividades económicas, de la prohibición de estudiar en las universidades, de la prohibición de ejercer determinadas profesiones y va a continuar con la demarcación física a partir de la obligación que los judíos son conminados a tener, de llevar un brazalete con la Estrella de David que los separe del resto de la población no judía. Y la tercera etapa va a ser lo que nosotros llamamos la “ghettoización”, el confinamiento en ghettos que se da a lo largo y ancho de Polonia y de otros países también. Pero en el caso concreto del Ghetto de Varsovia, era un ghetto que estaba en el centro de la ciudad, eran 75 manzanas, lo que constituye una enorme extensión de terreno. Eso quiere decir que aquella persona que estaba confinada en el ghetto, si finalmente conseguía escaparse de alguna manera, escapaba a la ciudad, al centro de una población que lo desconocía y que poco a poco va volviéndose diferente y consecuentemente también hostil; esas poblaciones, era en primer lugar la población alemana, pero en gran medida también la población polaca que pierde el contacto con sus vecinos judíos de antaño. Ese es un proceso que también hay que entenderlo, cuando un grupo de judíos logra escapar uno de los testimonios que oímos a menudo, es la sorpresa con la que los polacos los miraban después de dos años de no haber visto un judío y de pronto los ven surgir harapientos, famélicos, manchados de carbón surgiendo de las alcantarillas, ello resultaba un fenómeno totalmente extraño para la población polaca ocupada, perseguida y humilladas por los alemanes, pero que ya se había acostumbrado de alguna manera a la lejanía de los judíos.

Manuel Felipe Sierra: En el seno del ghetto se produce una rebelión muy significativa.

Yoel Schvartz: Para entender la rebelión hay que entender un proceso previo. En el año 1942, un año y medio después de que el ghetto se levantara, los alemanes decidieron liquidarlo. Liquidar el ghetto era comenzar la deportación de los judíos a Treblinka, que era el campo de exterminio que había sido levantado a 80 kilómetros de la ciudad y donde se iba a exterminar a los judíos de la zona.

Manuel Felipe Sierra: ¿Por qué se escoge a Treblinka?

Yoel Schvartz: El caso de Treblinka no es muy conocido por varios motivos. El primero y más importante de todos es porque los alemanes posteriormente decidieron destruirlo, eliminarlo y borrar todo vestigio de su existencia. Esos vestigios hoy en día están apareciendo a través de trabajos arqueológicos, de arqueología forense que se están realizando en el lugar y a través de los testimonios de algunas de las víctimas que consiguieron sobrevivir, a partir de la rebelión que se produce en 1943 algunos pocos sobrevivientes lograron escapar y llegar al fin de la guerra para contar la historia de Treblinka. Treblinka también era conocido porque ya a mediados de 1942 un joven activista de uno de los movimientos de la izquierda judía, uno de los movimientos socialistas judíos que había en el ghetto, aprovechando su apariencia rubia y de ojos celestes y su buen dominio del idioma polaco, consigue escapar y sigue a los trenes que se dirigen a Treblinka. Esa persecución lo llevó a un cruce de rutas y él entiende que detrás de ese cruce en definitiva no hay absolutamente nada, que no hay nadie que se alimente, no hay nadie que beba agua, no hay nadie que reciba medicinas, por lo tanto le quedó claro que lo que había allí era un lugar de exterminio y no un lugar de pasaje ni de reacomodación, llamados de esta manera por los alemanes.

Manuel Felipe Sierra: ¿Cómo se borra a Treblinka?

Yoel Schvartz: A Treblinka los alemanes lo borran de una forma brutal, cuando ellos deciden acabar con el proceso de exterminio allí y transportarlo a Auschwitz y convertirlo en el centro europeo del exterminio de los judíos. Traen máquinas y aplanan el campo, destruyen completamente las instalaciones que habían en el campo y lo entregan vacío y destruido a los vecinos ucranianos para que lo trabajen, con la promesa de no revelar lo que había sucedido allí.

Manuel Felipe Sierra: Es decir, se cultivaba sobre las cenizas.

Yoel Schvartz: Sí, cultivaban sobre las cenizas y los escombros. Al final de la guerra el gobierno polaco va a controlar el terreno nuevamente y a partir de allí va a iniciarse el proceso de construcción de lo que es el museo de Treblinka o la recordación de Treblinka, en la cual no hay nada, simplemente algunos monumentos. Pero nuestros vestigios físicos son los que se están descubriendo de a poco, a partir de las investigaciones forenses que se vienen realizando en los últimos años. Pero volviendo al tema del Ghetto de Varsovia, en el 42 los alemanes deciden liquidarlo, como parte de un proceso que habían decidido en enero de ese mismo y es un proceso que se llamó “La solución final”. La jerarquía del partido nazi que se ocupaba del tema racial, se había reunido en un lugar llamado Wannsee, una región de campo a poco kilómetros de Berlín y allí deciden implementar “La solución final del problema judío”, es decir, el exterminio de los millones de judíos que quedaban en Europa, incluso establecieron una lista de prioridades de cada país, cuántos judíos tenían, desde los 3.000.000 en Polonia hasta los 200 en Albania, para que veamos el grado de minuciosidad y de detallismo de la programación de “La solución final”. Varsovia era uno de los primeros en las prioridades de exterminio, por tratarse de la comunidad o el ghetto judío más grande del mundo europeo, junto con los judíos de Hungría que eran alrededor de 400.000. Ese primer proceso de exterminio, la primera gran acción de los alemanes, se llevó a cabo prácticamente sin contratiempos; los alemanes comienzan a juntar a los judíos del ghetto y a trasladarlos a Treblinka, prácticamente sin oposición. Hasta ese momento, los judíos de Varsovia habían esperado que el ghetto pudiera salvar sus vidas, incluso no habían creído en esas denuncias, como la del joven de la izquierda judía, que habían hecho y la mayoría de la gente del ghetto suponía que era posible llegar a algún tipo de salvación, a pesar de que éste significara hambre, miseria, enfermedades y miles de personas muriendo semanal o mensualmente como consecuencia de esto. A pesar de eso, existía la esperanza de que podían salvarse, sólo que a partir de septiembre de 1942 cuando empiezan las deportaciones masivas de Varsovia, empezó a quedar claro para la mayoría de la población del ghetto que eso era imposible y es por esa razón que comenzaron a organizarse para la rebelión.

Manuel Felipe Sierra: La rebelión procuraba por supuesto liberarse del ghetto, pero también se planteaba el enfrentamiento con las fuerzas nazis.

Yoel Schvartz: La rebelión significaba dos cosas: Por un lado, la rebelión armada. Comenzaron a recibir armas, algunas decenas de fusiles, granadas, cocteles molotov caseros, por una pequeña ayuda a través de la resistencia polaca fuera del ghetto, con el objetivo de resistirla próxima acción. Por otro lado, la resistencia significa también construir escondites para que cuando los alemanes entren no encuentren a la población judía. Entonces a partir de diciembre de 1942 y hasta marzo de 1943, se va a construir una red de bunkers, de refugios subterráneos a todo lo largo y ancho del ghetto, que constituían los escondites para los 60.000 judíos que todavía quedaban en él. De hecho, cuando los alemanes entraron a buscar a los judíos no encontraron una actitud pasiva, encontraron a la mayoría de los judíos escondidos y salieron a buscarlos y por primera vez encontraron un acto de resistencia armada. Es decir que en la práctica, si ponemos como fecha de inicio de la rebelión el 19 de abril, ya en enero hay actos de resistencia armada contra las deportaciones. El 19 de abril fue el día escogido por los alemanes para la eliminación del ghetto.

Manuel Felipe Sierra: Ya estaba perdida la guerra para los alemanes.

Yoel Schvartz: En gran medida también tiene que ver con ese proceso en el que los alemanes entienden que la guerra comienza a darse vuelta, el hecho de que la jerarquía militar entiende que los rusos no solamente habían rechazado el ataque alemán que comenzó en julio de 1941, sino que han dado vuelta al sentido de la guerra y empiezan a avanzar sobre Polonia. De hecho, pocos meses después los rusos entraron a Polonia a comenzar a liberar algunos de los campos de exterminio y de alguna manera había que acelerar este proceso y esta la razón que entienden los judíos del ghetto, es decir que se acercaba un momento de definición y se preparaban para ese momento. Cuando el 19 de abril los alemanes atacan, los judíos los estaban esperando con las pocas armas que tenían, rechazan el ataque alemán una, dos y tres veces hasta que la gendarmería alemana se ve obligada a llamar a las tropas especiales de asalto, junto con el ejército regular para sofocar la rebelión.

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