Atletas que marcaron tendencia en los Juegos Olímpicos

Ganar un maratón descalzo, enfrentarse a problemas raciales y ganar oro siendo extranjero en la Alemania nazi, fueron algunas de las hazañas por las que pasaron estos atletas y que sin duda marcaron la tendencia en los Juegos Olímpicos.

A continuación se presenta varias de las razones que los llevó a destacarse y cómo hicieron para lograrlo.

Spiridon Louis (Grecia, 1873-1940)

Spiros, quien ganó sin preparación previa en una carrera, se convirtió en un héroe nacional al obtener la única victoria griega en la disciplina.

Llevar agua mineral de su pueblo Maroussi a Atenas dos veces al día y demostrar resistencia física, lo convirtió en candidato para el primer maratón olímpico en los Juegos de la Edad Moderna, celebrados en Atenas (1986) donde logró conseguir medalla de oro.

Paavo Nurmi (Finlandia, 1897-1973)

Ganó un total de 12 medallas, 9 de oro y 3 de plata, en tres olimpiadas, Amberes 1920, Paris 1924 y Amsterdam 1928.

Ser un hombre solitario y obsesionado por las rutinas de entrenamiento, que combinaran velocidad y resistencia, lo llevó a convertirse en el mejor fondista y mediofondista en la década de los años 20, estableciendo records mundiales en las distancias entre 1500 metros y 20 kilómetros, para revolucionar de esta forma el atletismo de fondo.

Johnny Weismuller (Estados Unidos, 1904-84)

El estadounidense fue campeón olímpico en los 400 y 100 metros libres en los Juegos de París 1924 y conservó su título en los 100 metros en Amsterdam cuatro años después, finalizando invicto con cinco oros olímpicos y 67 récords mundiales.

Haber contraído poliomielitis - enfermedad que provoca atrofia muscular y parálisis-, no impidió que se iniciara en la natación de niño y se convirtiera en la primera persona que bajó los 60 segundos en los 100 metros estilo libre.

Jesse Owens (Estados Unidos, 1913-1980)

Conocido como “El héroe de Berlín”, batió cinco plusmarcas mundiales en los 100 metros planos y 200, no obstante se encontró con problemas raciales en su propio país, que pese a sus logros no le ayudaron a conseguir un empleo.

Adolf Hitler había ideado los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 para que fueran una muestra de la supremacía de la raza aria. Sin embargo, el estadounidense de piel negra y ascendencia africana Jesse Owens, se encargó de destrozar las ilusiones del führer, al ganar cuatro medallas de oro en la competición y con ello superar a los “poderosos” alemanes.

Fanny Blankers-Koen (Holanda, 1918-2004)

Blankers-Koen silenció a los escépticos e iluminó a unos Juegos realizados en 1948 con una Europa devastada por la guerra al ganar los 100 y 200 metros planos, los 80 metros con vallas y la carrera de relevos de 4x100.

Pese a convertirse en madre y con 30 años de edad, algo que en aquellos tiempos implicaba no tener posibilidades de éxito, pasó a ser dueña de siete récords mundiales lo que conllevó a que en 2012 fuera nombrada la atleta más importante y famosa del siglo XX. 

Larisa Latynina (Unión Soviética, 1934-)

Latynina se inició en los Juegos de Melbourne 1956, para luego presentarse en las ediciones de Roma y Tokio, los cuales le permitieron conseguir un total de nueve medallas de oro, cinco de plata y cuatro de bronce.

Soportar la ocupación nazi en su nativa Ucrania y la prematura muerte de su padre no impidió que Latynina se convirtiera en una importante gimnasta, que conquistó un récord de 18 medallas en tres Juegos Olímpicos para la Unión Soviética.

Abebe Bikila (Etiopía, 1954–1973)

No llevar calzado deportivo durante la carrera, no impidió que el atleta etíope, se colgara una medalla de oro tras finalizar la prueba de maratón en los Juegos Olímpicos de Roma 1960.

La historia es curiosa y es que cuando Bikila fue a buscar el calzado para correr, el proveedor oficial le dio varios pares pero ninguno le quedó, por lo que decidió correr descalzo, logrando una gesta para la historia que difícilmente nadie podrá igualar.

Robert Beamon (Estados Unidos, 1946-)

Su récord perduró durante 22 años, 10 meses y 22 días, hasta ser superado en la final del mundial de Tokio (1991) por Mike Powell (8,95m). No obstante sigue siendo la segunda mejor marca de todos los tiempos.

El salto del siglo, así denominaron la participación de Robert “Bob” Beamon, atleta estadounidense, famoso por su récord del mundo en salto de longitud, conseguido en los Juegos Olímpicos de México (1968) con un registro de 8,90 metros, mejorando en 55 cm la marca anterior.

Mark Spitz (Estados Unidos, 1950-)

El deportista judío consiguió 7 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Múnich 1.972, batiendo el récord mundial en cada uno de sus triunfos, siendo el primer atleta en la historia de los juegos olímpicos en conseguir dicha hazaña en una sola edición.

El pelo largo y el prominente bigote que Mark Spitz mostró en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 contravenían las creencias de la época, que indicaban que todo el bello corporal debía ser afeitado para tener mayor rapidez en el agua. No obstante, eso no impidió que Spitz lograra un récord de siete medallas de oro en los 100 y 200 metros estilo libre, los 100 y 200 mariposa y en tres carreras de relevos, todas ellas con récords mundiales incluidos.

Nadia Comaneci (Rumania, 1961-)

De origen rumano, se hizo ganadora de nueve medallas olímpicas, de las cuales cinco son de oro, al conseguir la nota más alta en la rutina de las barras paralelas asimétricas en 6 oportunidades.

Con tan solo 14 años, hizo que los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 pasarán a la historia por su legendaria actuación en gimnasia, tras convertirse en la primera en conquistar una puntuación perfecta de 10 puntos.

Carl Lewis (Estados Unidos, 1961-)

Es considerado una de las figuras más grandes del atletismo y uno de los mayores ganadores de medallas de oro, junto a Nurmi, Mark Spitz y Larysa Latynina.

Apodado “El Hijo del Viento“ e inspirado en seguir los pasos de su ídolo de la niñez Jesse Owens, el especialista en pruebas de velocidad y salto de longitud, ganó 10 medallas olímpicas ( 9 oros ) durante su carrera de 1984 a 1996, y 8 medallas de oro y una de bronce en los Campeonatos del Mundo de Atletismo.

Michael Johson (Estados Unidos, 1967-)

Lo que más se recuerda de los Juegos de Atlanta es su victoria en la final de los 200 m, para muchos la mejor actuación atlética nunca vista en un estadio de atletismo corriendo el 200 en 19,32 (hasta agosto de 2008, cuando en los JJ.OO. de Pekín 2008 el jamaicano Usain Bolt lo superó.

Convertirse en el primer hombre en ganar los 200 y los 400 metros en las pruebas de atletismo durante los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, quizás no pasaba por la mente del atleta, quien logró conquistar cinco medallas de oro olímpicas y mantuvo la plusmarca mundial de 400 metros con 43,18. Hasta los Juegos Olímpicos de Río 2016 (donde el sudafricano Wayde Van Niekerk logró un crono de 43,03 s).

Usain Bolt (Jamaica, 1986-)

Considerado el hombre más rápido del planeta, ostenta once títulos mundiales y nueve olímpicos, y posee además los récords mundiales de los 100 y 200 m lisos, y la carrera de relevos 4×100 con el equipo jamaicano.

El ilimitado potencial de Usain Bolt se hizo evidente desde sus días de escolar en Jamaica. Una enfermedad crónica de espalda no salió a la luz hasta que se retiró de los Juegos de Atenas 2004, cuando finalizó de quinto en la primera ronda clasificatoria en los 100 metros.

Batió el récord mundial de 19,32 segundos logrado por Michael Johnson en los 200 en 1996, posteriormente en el Mundial de Atletismo de Berlín al año siguiente, llevó sus récords mundiales a otra dimensión. Cronometró 9,58 segundos en los 100 metros y 19,19 en los 200, bajando 11 centésimas en ambas plusmarcas.

Bolt completó en Río 2016 el "triple-triple", la cuenta perfecta de 9 oros en 3 olimpiadas al ganar el 4x100 con Jamaica.

Michael Phelps (Estados Unidos, 1985-)

Phelps, el deportista olímpico más condecorado de todos los tiempos, posee los récords mundiales de más medallas olímpicas de oro (23) y más medallas olímpicas en eventos masculinos (15), sumando 37 .

Con 8 medallas de oro conseguidas en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, Michael Phelps eclipsó a Mark Spitz que consiguió 7 en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y a la gimnasta rusa Larisa Latynina, al tiempo que batió siete récords mundiales en ocho pruebas, al nadar cuatro estilos.

Por tal motivo, se le menciona como el mejor nadador de la historia y uno de los mejores atletas olímpicos de todos los tiempos.