| ¡Estupidez es...! | |||
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Robert Carmona - Borjas / rcb@arcadiafoundation.org Globovisión 08/02/2010 4:06:36 p.m. |
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Hugo Chávez considera que la preocupación y el rechazo absoluto de la presencia en el país de un cubano, sea Ramiro Valdez u otro, para gobernar, constituye una estupidez. No es la reacción la estupidez, es más bien la invitación al esbirro Valdez a ocupase de los problemas de seguridad de los venezolanos, ante la mirada complaciente de nuestros cuerpos policiales y militares. Después acusamos a los gringos de Imperialistas…
Se equivoca Hugo Chávez cuando menosprecia o desprecia, más bien, el derecho de los venezolanos de defender nuestra soberanía, de defender nuestros derechos. Estupidez es haberle entregado a Cuba y a sus revolucionarios-empresarios y beneficiarios, nuestros intereses, nuestras fuerzas armadas, nuestro petróleo, las oficinas públicas, la seguridad de Estado. Eso no es una estupidez, definitivamente. Se asemeja, más bien, a un acto constitutivo del crimen de lesa patria o de traición a la patria.
En medio de la violación más flagrante de los derechos humanos, de la discriminación mostrada por el régimen, su intolerancia y la negación de la diversidad y de la opinión de la mayoría de los venezolanos, aparece un torturador cubano para asesorar a los bolivarianos en electricidad y otras cosas, siendo las prioritarias, desde la segunda, dada su ignorancia crasa y manifiesta en el sector eléctrico. Estupidez mayos, imposible. Esta preocupación y rechazo no es una estupidez. Más bien la reacción presidencial se ubica en este ámbito de la condición humana.
Estupidez es afirmar que sin Chávez se acabó el país. También que, como dijo el mismo Chávez, Rusia y otros lo quieren en el poder para evitar que el petróleo venezolano vaya a los Estados Unidos.
Estupidez es, lo que dicen los funcionarios públicos y los asambleistas cuando pintan un país seguro y libre, en crecimiento y desarrollo, autosuficiente en materia alimentaria y en el que la seguridad se impone.
Estupidez, esta vez más triste por el escenario, las declaraciones del cuartarepublicano y mediocre Chaderton Matos, en la OEA, ante embajadores y representantes permanentes de los países de la región. La inmoralidad y el cinismo se exportan.
Chaderton Matos, de origen copeyano y de formación adeca, más bien, carlosandresista y lusinchista, se erige hoy como el portavoz internacional de la revolución bolivariana y comete estupideces mayores que siguen minando la ya deteriorada imagen del régimen. ¿Estupidez o acción premeditada? Lo sabrá el fiel Chaderton, una vez próximo a los Herrera Campins y los Caldera, los Cecilia Matos y Blanca Ibáñez.
Las expresiones estúpidas de Chaderton Matos son muestra de la mediocridad y la mala fe del régimen bolivariano. Anunciar la presencia de su espía (G2 o venezolanos) en la Sala de Reuniones del Consejo Permanente es un desliz grave a menos que la intención haya sido mostrar la realidad nacional en el exterior, tan fácilmente.
Estupidez es ignorar la realidad nacional expresada en las encuetas más serias que rechazan en un 80 por ciento las pretensiones totalitarias del régimen bolivariano y de Hugo Chávez. Es también imponerse, presentarse intolerante, perseguir, encarcelar, cerrar medios, acabar con la disidencia, pronto resistencia.
Estupidez es tratar de evitar la derrota electoral por medios alternos. Más grave la estupidez, desconocer el resultado desde ahora de esas elecciones que cambiarán el ritmo político del país o de crear mecanismos para disminuir a la nueva asamblea, como lo hicieron con la Alcaldía Metropolitana. Los fariazos son estupideces mayores.
Los venezolanos exigimos sensatez, no más estupidez.
Se equivoca Hugo Chávez cuando menosprecia o desprecia, más bien, el derecho de los venezolanos de defender nuestra soberanía, de defender nuestros derechos. Estupidez es haberle entregado a Cuba y a sus revolucionarios-empresarios y beneficiarios, nuestros intereses, nuestras fuerzas armadas, nuestro petróleo, las oficinas públicas, la seguridad de Estado. Eso no es una estupidez, definitivamente. Se asemeja, más bien, a un acto constitutivo del crimen de lesa patria o de traición a la patria.
En medio de la violación más flagrante de los derechos humanos, de la discriminación mostrada por el régimen, su intolerancia y la negación de la diversidad y de la opinión de la mayoría de los venezolanos, aparece un torturador cubano para asesorar a los bolivarianos en electricidad y otras cosas, siendo las prioritarias, desde la segunda, dada su ignorancia crasa y manifiesta en el sector eléctrico. Estupidez mayos, imposible. Esta preocupación y rechazo no es una estupidez. Más bien la reacción presidencial se ubica en este ámbito de la condición humana.
Estupidez es afirmar que sin Chávez se acabó el país. También que, como dijo el mismo Chávez, Rusia y otros lo quieren en el poder para evitar que el petróleo venezolano vaya a los Estados Unidos.
Estupidez es, lo que dicen los funcionarios públicos y los asambleistas cuando pintan un país seguro y libre, en crecimiento y desarrollo, autosuficiente en materia alimentaria y en el que la seguridad se impone.
Estupidez, esta vez más triste por el escenario, las declaraciones del cuartarepublicano y mediocre Chaderton Matos, en la OEA, ante embajadores y representantes permanentes de los países de la región. La inmoralidad y el cinismo se exportan.
Chaderton Matos, de origen copeyano y de formación adeca, más bien, carlosandresista y lusinchista, se erige hoy como el portavoz internacional de la revolución bolivariana y comete estupideces mayores que siguen minando la ya deteriorada imagen del régimen. ¿Estupidez o acción premeditada? Lo sabrá el fiel Chaderton, una vez próximo a los Herrera Campins y los Caldera, los Cecilia Matos y Blanca Ibáñez.
Las expresiones estúpidas de Chaderton Matos son muestra de la mediocridad y la mala fe del régimen bolivariano. Anunciar la presencia de su espía (G2 o venezolanos) en la Sala de Reuniones del Consejo Permanente es un desliz grave a menos que la intención haya sido mostrar la realidad nacional en el exterior, tan fácilmente.
Estupidez es ignorar la realidad nacional expresada en las encuetas más serias que rechazan en un 80 por ciento las pretensiones totalitarias del régimen bolivariano y de Hugo Chávez. Es también imponerse, presentarse intolerante, perseguir, encarcelar, cerrar medios, acabar con la disidencia, pronto resistencia.
Estupidez es tratar de evitar la derrota electoral por medios alternos. Más grave la estupidez, desconocer el resultado desde ahora de esas elecciones que cambiarán el ritmo político del país o de crear mecanismos para disminuir a la nueva asamblea, como lo hicieron con la Alcaldía Metropolitana. Los fariazos son estupideces mayores.
Los venezolanos exigimos sensatez, no más estupidez.
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