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Debilidades insulzas
Robert Carmona-Borjas / rcb@arcadiafoundation.org
Globovisión
26/11/2009 5:35:47 p.m.
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El Secretario General de la OEA parece sólo interesarse por algunos temas regionales, aquellos que por coincidencia favorecen el albismo y las políticas expansionistas e intervencionistas del teniente coronel Hugo Chávez. Sobre los otros temas que afectan la paz y la seguridad en la región o no se pronuncia o declara tardíamente, en medio de ambigüedades y contradicciones impropias de un funcionario de este rango en cuyas espaldas, se supone, reposa el sistema regional.

El reeleccionista Insulza, por sus posiciones sesgadas y torpes, fue marginado del proceso de solución del conflicto interno en Honduras. En el caso de Venezuela, el Secretario General se automargina, para evitar diferencias con Caracas, base política de su reelección, como lo habría afirmado en días pasados el ex Vice presidente de Venezuela, José Vicente Rangel. Sin Chávez, dijo el dirigente chavista, y sin lo que representa el proceso revolucionario para la región, Insulza no será reelecto, un apoyo que probablemente no ayude mucho a las pretensiones del chileno quien cada vez está más disminuido como funcionario regional.

El señor Insulza parece dirigirse sólo a su público, es decir, a los gobiernos albistas que le asegurarían su reelección. Es probable que Insulza desconozca la realidad del conflicto entre Venezuela y Colombia, como desconoce sus obligaciones como Secretario General. Pero, es más probable que su intervención responda a fines perversos, tal como lo mostró siempre ante la crisis hondureña.

Las ambigüedades de Insulza ante los conflictos de la región son patéticas. En días pasados, en el marco del conflicto entre los dos países, calificó de “lamentables” las declaraciones de Chávez por las que llamaba “desgraciados” al presidente Uribe y a su Canciller. No tenía otra alternativa. Debía romper el silencio, sin que sus palabras fueran mal interpretadas por Caracas. Lamentablemente para él, tenía que haberlo hecho mucho antes y en otros términos. Ambigüedad e inoportunidad. Lejos de considerarse “lamentables” esas declaraciones groseras y guerreristas, desestabilizadoras en el fondo, de Hugo Chávez, tenían que haber sido condenadas enérgicamente. El contexto y los precedentes obligaban a una actitud seria y responsable del Secretario General.

Para confirmar su posición interesada en el conflicto, Insulza hizo un llamado a Venezuela y Colombia “para que no adopten represalias comerciales recíprocas, al tiempo que ofreció los buenos oficios de la organización para propiciar el diálogo.” Una declaración infeliz pues las acciones sólo han venido de Caracas, lo que es triste reconocer. El gobierno de Uribe, por el contrario, ha reaccionado diplomáticamente, sin responder a los insultos y las acciones perversas provenientes de la sala situacional que opera en coordinación con La Habana, desde Miraflores, en Caracas.

Más tarde, para completar su cadena de observaciones sesgadas, Insulza criticó el "incremento de la violencia" en el conflicto entre Colombia y Venezuela, luego de que Bogotá denunciara ante el organismo la voladura de puentes peatonales en la frontera. "Más allá de la intencionalidad de las acciones que se realizan, el incremento de la violencia contribuye a la inestabilidad de la región y crea la posibilidad de incidentes mayores." Afirmó Insulza. Otra declaración sin sentido y completamente sesgada. Las acciones violentas son realizadas solamente por las fuerzas armadas venezolanas, al servicio de Hugo Chávez.

La posición de Insulza sobre la realidad de la región es tan ambigua y falsa como la que ha adoptado en relación con la Carta Democrática Interamericana, el instrumento jurídico y político más importante adoptado por los gobiernos de América en los últimos años. La Carta Democrática, según Insulza, “tiene una capacidad demostrada para prevenir y resolver conflictos en la región.” Incomprensible e inaceptable. La Carta es un instrumento importante, es cierto, pero para Insulza es un papel más que no ha sido utilizado en favor de los intereses de los pueblos. De haberlo hecho, la crisis en Honduras se hubiera resuelto antes, con el llamamiento al orden a Zelaya quien violó abierta y descaradamente la Constitución de manera reiterada de ese país, es decir, una razón clara para activar el mecanismo previsto en la Carta.

La situación en Venezuela no le interesa. Los derechos humanos son violados constantemente y en forma generalizada. Los detenidos políticos, la persecución, el secuestro de las instituciones por un gobierno de corte totalitario, no le interesan al reeleccionista Insulza. Menos aún las valientes huelgas de hambre de estudiantes y jóvenes venezolanos que exigen libertad y democracia en Venezuela. Debilidades, sin duda, que debilitan el sistema regional.
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